Compromiso de los colaboradores: la digitalización transforma la forma de medirlo y seguirlo

El compromiso de los colaboradores es crucial para las empresas y forma parte de sus preocupaciones actuales. Efectivamente, se viene observando, por un lado, una tendencia global al ‘descompromiso’ -medido por numerosos estudios mundiales como el de Gallup- y, por otro, la transformación de las condiciones del compromiso.

En este contexto, la forma tradicional de medir el compromiso con la empresa queda en entredicho. Con frecuencia, esta medición suele consistir en una encuesta fastidiosa de rellenar y analizar, cuyos resultados se vuelven rápidamente obsoletos y no orientan suficientemente la acción que debería llevar a cabo la Dirección. Las empresas buscan nuevos enfoques, más acordes con los tiempos, más ágiles y eficaces para sondear y analizar la realidad de las situaciones y expectativas de los empleados según se van produciendo. Por otra parte, con la transformación digital, las prácticas y modalidades de intercambio entre las personas cambian, y los colaboradores quieren expresarse y dar su opinión más libremente, como lo hacen en las redes sociales.

Aparición de nuevas herramientas RRHH de medición del compromiso

Desde hace unos tres años, están apareciendo numerosas aplicaciones destinadas a medir y seguir el compromiso. Estas nuevas herramientas permiten sondear en tiempo real la percepción de los colaboradores, entender mejor las palancas de compromiso y ofrecer pistas de acción. Los países anglosajones fueron pioneros en la utilización de herramientas digitales como las start-up Office Vibe o Better company… Luego, llegaron las start-up francesas como ZestMeUp o Supermood.

Gracias a estas herramientas, disponibles en modo SaaS -desde los ordenadores de mesa o desde los teléfonos móviles-, los colaboradores pueden dar fácilmente y de forma anónima su opinión desde cualquier lugar: oficina, teletrabajo, durante su desplazamiento…

Estas herramientas suelen incluir varios módulos que favorecen la expresión de los colaboradores desde diferentes enfoques. De forma anónima, pulsan el ambiente del día a día, difunden sondeos periódicamente y proponen ‘cajas’ de ideas colaborativas con el fin de mejorar las prácticas de gestión, la calidad de vida en el trabajo… Según el tipo de herramientas, las empresas pueden formular preguntas abiertas o cerradas, utilizando incluso un robot conversacional o ‘chatbot’ para responder a las diferentes preguntas. Además, pueden disponer de catálogos de preguntas en función de las temáticas (entornos de trabajo, acondicionamiento de los espacios, calidad de la gestión…). También pueden incluir automáticamente propuestas de informes de acción gracias a un algoritmo que analiza los resultados de las encuestas.

De la medición al reforzamiento de la marca de empresa

En la era de la empresa ampliada, en la que se articula de forma flexible mano de obra asalariada y mano de obra externa no asalariada, estas herramientas permiten a la empresa conocer, casi en tiempo real, lo que piensa su ecosistema de talentos (asalariados, no asalariados, interinos, autónomos…).

Las herramientas de medición del compromiso son también canales de difusión de la cultura de empresa. La función RRHH, parametrizando las preguntas, puede utilizar cuestionarios muy personalizados sobre los valores de la cultura de empresa. De esta forma, se obtiene información cualitativa y cuantitativa sobre la vivencia y la percepción que tienen los colaboradores con respecto a estos valores, y se pueden compartir los resultados. En términos generales, las herramientas de compromiso se encuadran en una estrategia de marca de empresa y sirven de para transmitir y compartir una cultura común.