Diseño arquitectónico del SIRH internacional: armonización, coherencia y ecosistema

La arquitectura funcional armoniza todas las aplicaciones para una gestión más eficiente de los RRHH y para dar servicio al cliente interno, el colaborador.

La arquitectura funcional RRHH organiza las actividades de recursos funcionales por elementos, que son bloques funcionales o soluciones dentro de la misma funcionalidad y forman un conjunto operativo coherente para la función RRHH. Por tanto, la arquitectura funcional tiene como objetivo armonizar todas las aplicaciones gracias a soluciones que conviven perfectamente entre sí. Por ejemplo, la gestión de la nómina incluye diversas funciones, como la declaración de cotizaciones, las transacciones con diversos organismos en general o la emisión de recibos de nómina. La gestión del tiempo incluye una serie de funcionalidades que se ocupan de la gestión de ausencias, fichajes, gestión de contadores, gestión de anomalías, gestión de horas extras e incluso gestión de planificación provisional. El arquitecto es el garante de la coherencia de todas las funcionalidades.

Un reto de armonización y coherencia global mundial y estratégica

Las organizaciones dentro del mismo grupo internacional a menudo tienen la misma arquitectura funcional, ya que suelen tener las mismas contingencias internas y los mismos objetivos de RRHH. Todas ellas se preocupan por armonizar los procesos y prácticas de recursos humanos, a fin de garantizar la alineación vertical de la organización jerárquica y la coherencia horizontal entre entidades dispersas geográficamente. Hoy en día, la arquitectura funcional se está convirtiendo en una necesidad para la gestión eficaz de los recursos humanos a nivel internacional. Todas las nuevas soluciones implementadas deben estar en ósmosis con el SIRH global. También es necesario llevar a cabo un seguimiento legal adecuado a las especificidades de cada país.

Por otra parte, las empresas están experimentando un gran crecimiento externo a través de estrategias de fusiones y adquisiciones, y la armonización de las soluciones heredadas es un reto adicional que debe abordarse en todos los países. Una arquitectura funcional bien diseñada y construida permite la integración rápida de nuevos procesos de RRHH. Esto es de especial importancia ya que, para conquistar nuevos mercados, es necesario actuar con rapidez y los equipos deben organizarse y ser operativos rápidamente.

Las ventajas de la arquitectura de empresa del SIRH en proyectos internacionales

Hoy en día, la función de RRHH debe ser un proveedor de servicios de calidad. La mayoría de las empresas requieren que sus colaboradores tengan fácil acceso a sus datos de RRHH. Las empresas están digitalizando la función de RRHH de manera que sus colaboradores puedan acceder de forma rápida y eficaz a documentos varios, y, a su vez, puedan depositar ciertos documentos. Por ejemplo, el colaborador podrá acceder a una nómina o un certificado de trabajo depositado por la función RRHH, o podrá depositar un certificado de nacimiento, un certificado de salud u otro…

El diseño arquitectónico del SIRH también permite a las empresas realizar informes y disponer de una cartografía de situaciones concretas. En efecto, hoy en día es esencial que los recursos humanos dispongan de elementos tangibles de análisis, gracias a indicadores precisos que le permitan llevar a cabo una política de recursos humanos eficaz. De este modo, es capaz de realizar diagnósticos para cada entidad en cada país, gracias a unas prácticas comunes y a la unificación de los procesos. Cada grupo internacional desarrolla su propio marco normativo y lo pone en práctica a través del SIRH. Cuando un grupo tiene varias entidades ubicadas en diferentes países, generalmente los procesos de puesta en marcha de la producción se escalonan en el tiempo. Por eso, se forman equipos internacionales que trabajan en paralelo.

Un ecosistema de soluciones

Otro elemento en la implementación de un proyecto internacional de arquitectura de empresa es la interoperabilidad de las soluciones. Esto significa que las diferentes aplicaciones deben ser capaces de operar juntas, dentro de un ecosistema RRHH. Por ejemplo, un cliente puede utilizar nuestra solución HR Access para la gestión administrativa y las nóminas, y Cornerstone o Talentsoft para la gestión del talento, y QLIK para el análisis de datos e informes, e Ingentis para la gestión de organigramas. Esto permite ofrecer a las empresas internacionales las soluciones más adaptadas a sus necesidades y a sus contextos específicos.

Herramientas accesibles

Las empresas internacionales quieren desarrollar especialmente la autonomía de sus colaboradores facilitando su acceso a las distintas herramientas. Quieren que ellos gestionen sus datos personales o laborales, como la corrección de las horas de trabajo o la programación de las vacaciones. Las aplicaciones deben ser ATAWAD (acrónimo de «Any time, anywhere, any device«), es decir, el colaborador debe ser capaz de conectarse en cualquier lugar, en cualquier momento y desde cualquier dispositivo o terminal. La gama de servicios ofrecidos hoy en día puede ser muy amplia: por ejemplo, el colaborador puede solicitar un puesto vacante, o pedir un curso de formación o gestionar su entrevista anual. Desde hace unos 5 años, esta tendencia se intensifica y se va consiguiendo que el colaborador tome el control total de la gestión de sus datos y sus actividades de RRHH.