Employee Experience: el reto por la retención del talento en las organizaciones

Actualmente, se aprecia un incremento de las soluciones tecnológicas que permiten medir y gestionar la experiencia de empleado (Employee Experience) en la empresa. Según el último estudio de Infoempleo y Adecco sobre oferta y demanda de empleo en España, las empresas cifran en un 21 % la tasa de rotación, siendo el 38 % debido a bajas voluntarias por mejoras en salario o por falta de desarrollo profesional en su actual compañía. La cultura empresarial en España ha cambiado en los últimos años y el desafío en las organizaciones por la retención del talento ha comportado que muchas compañías estén invirtiendo más que nunca en nuevas plataformas de RRHH que sean atractivas, personalizables y basadas en datos.

Según los últimos datos, alrededor del 40 % de las empresas encuestadas no disponen de herramientas para medir la satisfacción del empleado; no obstante, a la mayoría de ellas les gustaría disponer en sus soluciones de talento de este tipo de herramientas de medición.

Hoy en día, cualquier empresa que quiera ser pionera en la gestión de personas debe disponer de un BI que dé autonomía a los managers para disponer de datos en tiempo real y tomar decisiones basadas en datos reales.

Toda empresa que quiera tener éxito en un proyecto de transformación digital deberá, además de implementar la herramienta, realizar un cambio de mentalidad. Este tipo de soluciones suponen una disrupción en la metodología de trabajo que llevamos arrastrando desde hace décadas, suponen situar al empleado al mismo nivel que el cliente final, es decir, en el centro de la estrategia de la empresa.

Buena acogida

Es importante destacar que los proyectos de transformación digital tienen éxito cuando son bien acogidos por los profesionales de Recursos Humanos, en cuanto a que sus labores rutinarias cambian en pro de otras más analíticas, así como por los empleados, dado que estas soluciones facilitan, agilizan y automatizan muchas tareas de los profesionales de RRHH.

Los beneficios que pueden aportar estas soluciones son innumerables, pero se centran en tres ejes principales:

• Un aumento de la productividad, por ejemplo, la automatización de tareas y procesos sin valor añadido.

• La reducción de costes, por ejemplo, en materiales, lo que conlleva una reducción del impacto medioambiental.

Aumento del volumen de negocio, esta ventaja es una consecuencia de las anteriores.

Al final, todo es un proceso continuo. Cuando se implementan soluciones tecnológicas de este tipo, no solo se beneficia a los profesionales de RRHH sino también a los empleados.

El éxito de un proyecto de transformación digital de este alcance se mide por el hecho de que los empleados hagan uso de las herramientas, que sean más independientes, lo que conlleva una simplificación en la toma de decisiones de los managers y, a la postre, que el profesional de RRHH pueda liberar tiempo para otras tareas que realmente aportan valor. Se trata de situar al empleado y al Departamento de Recursos Humanos en el centro de la estrategia de negocio, y darle a cada uno el rol que le corresponde: al empleado, la tarea asignada para su puesto; y al Profesional de Recursos Humanos, la capacidad de análisis, en lugar de la mera recogida y procesamiento de datos.

Hoy en día, cualquier empresa que quiera ser pionera en la gestión de personas debe disponer de un BI que dé autonomía a los managers

Estas soluciones, si están bien implementadas y han contado con un proyecto de gestión del cambio correcto, suponen para los departamentos un apoyo primordial para la simplificación de la gestión del personal y, por supuesto, del talento.

Toma de decisiones

Como comentábamos al principio, se están produciendo cambios en los índices de rotación que vienen dados por la dificultad de las empresas para encontrar y retener el talento, lo que genera una reducción en el proceso de toma de decisiones. Las empresas cada vez tienen que tomar decisiones más rápidamente y para ello necesitan entornos digitales, además de soluciones que simplifiquen los procesos centralizados como el Portal del Empleado. Los departamentos de RRHH necesitan una herramienta de BI que les permita disponer de datos en tiempo real e interpretarlos de forma sencilla, por ejemplo, a través de gráficos. Además, el BI es capaz de analizar datos no solo a nivel global, si no también regional o local. Eso propicia que, por ejemplo, el Departamento de RRHH central de una empresa basada en Madrid pueda ver datos sobre el absentismo de sus empleados en Buenos Aires. También que puedan ver los picos de rotación y anticipar contrataciones, o estudiar porqué los empleados en un determinado país han tenido una evaluación del desempeño peor que otros empleados con el mismo puesto en otra región.

Esto que ahora es algo habitual y básico, hace una década era impensable.

Finalmente, las nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial y más concretamente los chatbots, aportan autonomía para que los colaboradores puedan gestionar su vida personal y laboral y, de esta manera, liberar tiempo a los profesionales de Recursos Humanos para dedicarlo a tareas que verdaderamente aportan valor añadido en el ámbito de la gestión de las personas.

 

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