La externalización: ¿Un acelerador para la transformación de las organizaciones?

El contexto de las empresas se transforma y comprobamos la existencia actualmente de tres cambios fundamentales:

Las empresas invierten cada vez más en los servicios que van ligados a las soluciones. De esta forma, intentan centrarse más en su core business y en sus competencias. La legislación se hace cada vez más compleja y los cambios son cada vez más frecuentes. Estos temas, más allá de ser procedimientos administrativos, requieren mucha especialización sobre todo a la hora de gestionar casos particulares.

Por otra parte, los usos de los colaboradores han cambiado de forma notoria. Hoy, esperan que la empresa les proponga nuevos modos de comunicación e información, accesibles desde cualquier soporte, favoreciendo así la adhesión y la experiencia usuario. Piden espacios muy individualizados, que tengan en consideración sus deseos profesionales y respeten su necesidad de equilibrio entre vida profesional y vida privada. De hecho, las empresas deben poder gestionar un volumen creciente de interacciones y datos. Y la arquitectura de los sistemas de información es un reto cada vez más complejo.

Por último, las soluciones RRHH son cada vez más híbridas y las empresas deben articular el conjunto y garantizar la interoperabilidad entre las diferentes aplicaciones antiguas y/o nuevas. Por ello, recurren a la externalización de la función RRHH o a la modalidad SaaS (Software as a Service). Esta tendencia se ha desarrollado fuertemente en los cinco últimos años. Entre 2016 y 2018, la tasa de crecimiento anual ha sido de un 17,9% (Fuente: Markess) y el 42% de las empresas se orienta hacia la externalización de las aplicaciones y/o de las infraestructuras.

La externalización: una palanca para gestionar la complejidad

Las soluciones SaaS que ofrece un proveedor remotamente, accesibles por internet, se generalizan pues facilitan la adopción de nuevas prácticas por parte de las empresas gracias a un consumo de servicios más flexible y fluido. Las soluciones SaaS permiten delegar el mantenimiento, la explotación y el alojamiento de las aplicaciones. También contribuyen a reducir los costes gracias a las palancas de industrialización y mutualización.

Además, una búsqueda permanente de optimización e innovación permite ofrecer nuevos servicios de valor añadido, principalmente encapsulando aplicaciones innovadoras.

La externalización de la función RRHH permite también acompañar a un cliente que emprende esta transformación. Implica una estrecha colaboración entre el proveedor y la empresa. En este contexto, la externalización total o parcial de algunas áreas de RRHH resulta especialmente interesante. Se habla en estos casos de BPO (Business Process Outsourcing): el proveedor asume la gestión de los servicios RRHH según el alcance acordado.