Las nuevas herramientas al servicio del bienestar en el trabajo

El bienestar en el trabajo… La felicidad en el trabajo… Son innumerables los artículos que abordan este tema y muchas start-up y empresas compiten por tener ideas innovadoras, por demostrar que ellas es donde se trabaja con más ‘felicidad’: tiempo de trabajo repartido de forma personalizada, vacaciones ilimitadas, instauración de un Chief Happiness Officer (CHO), etc. Algunas instalan un baby-foot, o espacios de siesta o de reposo, incluso esferas vegetales, auténticas junglas de descompresión, como lo ha hecho recientemente Amazon en su campus de Seattle.

Muchas de esas iniciativas habrían resultado incongruentes hace tan sólo cinco años puesto que sobrepasan con creces el papel de la empresa, cuyo objetivo no es hacer ‘feliz’ sino producir un bien o un servicio. Cabe por tanto cuestionar este nuevo leitmotiv… ¿Son empresas que buscan notoriedad o que quieren seducir a los perfiles más escasos del mercado del trabajo, reforzando su marca de empresa con el tema de la `felicidad’? Recordemos que el primer Chief Happiness Officer fue creado en los locales de Google de San Francisco para mimar a los ingenieros y evitar que vayan a mirar si ‘la hierba está más verde’ en los otros gigantes tecnológicos.

¿Efecto moda o preocupación real de las empresas?

Es cierto que existe una comunicación exacerbada pero, detrás del vocablo ‘bienestar’ o, mejor aún, ‘felicidad’, se desea tener en cuenta toda la dimensión de calidad de vida en el trabajo (CVT) y de salud global de los colaboradores. No hagamos amalgama entre la CVT y el bienestar en el trabajo: el primero está recogido en la ley y la legislación; el segundo, en cambio, es una palanca de compromiso de los asalariados (el ejemplo de Google). Han surgido numerosas controversias (antes de que la ley resolviera definitivamente) sobre el reconocimiento del burn-out o del síndrome del agotamiento como enfermedades profesionales. Al legislador le resultó difícil decidir que el burn-out -conjunto de síntomas- era una enfermedad profesional. Y, sin embargo, la pregunta vuelve a surgir una y otra vez.

¿Tan fuertes son el estrés y los riesgos psicosociales en las empresas que hay que conseguir como sea reducir la presión y fomentar niveles de calidad de vida en el trabajo? En las universidades, se investiga sobre la forma de conseguir que las personas sean ‘felices’ en su trabajo: Raj Raghnathan de la Universidad de Austin; Rosabeth Moss Kanter, de la Harvard Business School; Srikumar Rao de la Columbia Business School. Todos concluyen que una persona ‘feliz’ en su lugar de trabajo tiene un mayor rendimiento. Sin embargo, numerosos expertos y profesionales alertan y denuncian el riesgo de una ‘hipocresía ambiental’ cuyo único fin sería sobre-comprometer a los colaboradores.

Un enfoque de calidad de vida en el trabajo y salud global

La política de calidad de vida en el trabajo se basa principalmente en la calidad del management, el respeto del equilibrio entre la vida profesional y la vida privada -a pesar de los permanentes contactos a través del móvil o de las tabletas-, y la calidad de los entornos de trabajo con un enfoque preventivo para evitar factores de dureza laboral y riesgos psicosociales ligados al estrés.

Según el Acuerdo Nacional Interprofesional (ANI) del 19 de junio de 2013 titulado “Hacia una política de mejora de la calidad de vida en el trabajo  de igualdad profesional” que sentó las bases de la temática de la CVT, se deben abordar numerosas temáticas durante las negociaciones. Se trata de “la calidad del compromiso de todos, a todos los niveles de la empresa, la calidad de la información compartida en la empresa, la calidad de las relaciones laborales, la calidad de las relaciones sociales construidas desde un diálogo social activo, la calidad de las modalidades de implantación de la organización del trabajo, la calidad del contenido del trabajo, la calidad del medioambiente físico, la  posibilidad de realización y desarrollo personal, la posibilidad de conciliar vida profesional y vida personal, el respeto por la igualdad profesional” (extracto del Acuerdo Nacional Interprofesional del 19 de junio de 2013).

Con el ANI, las empresas tienen la obligación de abordar esta temática e integrar la CVT en sus NAO (Negociación Anual Obligatoria).

Cada vez hay más start-up en este mercado emergente

Las mentalidades cambian y las empresas contribuyen en ello ya que han tomado consciencia, sobre todo durante los periodos de crecimiento y de guerra por el talento, que el mayor de los recursos es el recurso humano. Los colaboradores han entendido, por su lado, que tenían capacidad para negociar sus condiciones de trabajo. Según un estudio de Monster/Ifp, las principales palancas de bienestar en el trabajo son, según los asalariados: una jerarquía abierta al diálogo y receptiva (42%); momentos de cordialidad organizados para todos los asalariados (31%); el otorgamiento de días de vacaciones suplementarios (28%); una mayor flexibilidad en los horarios de trabajo (27%);  el apoyo de la empresa a las causas sociales, económicas y medioambientales (33%). Ahora bien, sólo el 12% de las personas encuestadas considera adecuada la creación de un CHO o responsable del bienestar.

Recientemente, han aparecido numerosas plataformas, como Wittyfit, Weview u Octomine, para valorar, medir y dirigir la CVT: se pregunta regularmente a los colaboradores -que se pueden expresar libremente- sobre el clima social, la calidad del management o su humor en el día a día…

Por otra parte, son numerosas las iniciativas que buscan ‘aligerar’ el día a día de los colaboradores. Por ejemplo, las start-up como Youdoo (plataforma interna dedicada a la organización de afterwork entre los empleados), GeoLocaux (algoritmo que permite encontrar el mejor emplazamiento de oficinas en función de los condicionantes de los empleados), o la aplicación Never Eat Alone (que permite que el asalariado no esté solo a la hora de comer).

La multiplicación de start-up que se dedican al bienestar en el trabajo, agrupadas en la asociación “le Lab RH” o en el colectivo “Happy Tech”, es reveladora de este mercado emergente y prometedor.