Los SMAC’S, ¿al servicio de los departamentos de Recursos Humanos?

El término SMACS es un acrónimo único que engloba cinco ámbitos. Hace referencia a los conceptos Social, Movilidad, Analítica, Cloud y Seguridad, es decir, los cinco ámbitos emblemáticos de la transformación digital y que, además, atañen tanto a los departamentos o funciones de soporte en el marco empresarial (Comercial, Marketing, Recursos Humanos) como al departamento de TI.

S de Social

Se trata del primer ámbito y del más visible. La era digital ha generado una verdadera transformación social, que está revolucionando las formas en las que los individuos funcionan e interactúan entre ellos y con la información, en su vida privada y también en el contexto profesional. Así, las redes sociales se han impuesto como las principales herramientas de comunicación, influencia y acceso a la información para la nueva generación Y, que ha crecido en un mundo digital, así como para la generación X, que ha adoptado los códigos y usos digitales. Actualmente, ambas están incluidas en el concepto de «generación C» —o generación conectada— y buscan generalizar estos usos privados en el contexto profesional. Las empresas se adaptan y aceleran las condiciones para favorecer un trabajo más colaborativo y menos basado en procedimientos, para promover un acceso más fluido y transparente a la información­, para fomentar el intercambio de conocimientos y competencias, e incluso para trabajar en red con vistas a potenciar la agilidad y la innovación.

M de Móvil

El uso generalizado de las herramientas móviles en el día a día nos permite estar «conectados» de manera constante y está transformando radicalmente la forma en la que nos relacionamos y consumimos. Además, también está cambiando nuestra forma de trabajar. Los usos móviles se van haciendo poco a poco un hueco en el ámbito de los RR. HH., en primer lugar en materia de contratación y, a continuación, en el conjunto de actividades de recursos humanos y de gestión administrativa y del talento. El reto consiste en aumentar la productividad y el compromiso permitiendo a los candidatos y a los empleados un acceso inmediato, en un solo clic, desde cualquier lugar y en cualquier momento (tendencia definida por el acrónimo anglosajón ATAWAD = Anytime, Anywhere, Any Device) y, muy a menudo, mediante dispositivos personales (tal y como atestigua el también acrónimo anglosajón BYOD = bring your own device).

A de Analítica

En la era digital, los departamentos de marketing y ventas han sido los primeros en apoderarse de los nuevos repositorios de datos de tipo Big Data y de las nuevas herramientas analíticas para perfeccionar su conocimiento de los clientes y optimizar sus decisiones y acciones operativas. Para los departamentos de RR. HH., también ha llegado el momento de rendirse a la Analítica. Se abren nuevas perspectivas en materia de gestión de competencias, remuneración o movilidad interna. El Big Data y la analítica de RR. HH. permitirán identificar e interpretar nuevas correlaciones entre los factores de desempeño de los empleados, el volumen de negocio, la satisfacción del cliente, etc. Se podrá acceder a estos datos de manera instantánea y contextualizada en los propios procesos de RR. HH. para fundamentar decisiones, optimizar y cuantificar efectos. Con la aparición de nuevos motores y modelos de análisis de datos de tipo «predictivo», los responsables de Recursos Humanos y los encargados en sus funciones en este ámbito podrán recibir información acerca de probabilidades o riesgos y anticipar las acciones sobre individuos concretos. Los departamentos de RR. HH. tienen la oportunidad de transformarse para convertirse en servicios realmente orientados al análisis, más allá de los tradicionales informes, al tiempo que conservan las particularidades de un departamento tradicionalmente orientado al capital humano.

C de Cloud

La transformación digital ha revolucionado el modo en que se usan las aplicaciones en la nube (Cloud). Las ventajas previstas de las aplicaciones Cloud son múltiples: delegación de servicios informáticos, racionalización de costes de uso, velocidad de implantación, accesibilidad, capacidad de evolución, alta disponibilidad, flexibilidad… Para cada una de las aplicaciones, actualmente las empresas pueden elegir entre la modalidad Cloud o la alternativa in situ, en función de sus contextos, organizaciones y estrategias informáticas. Las nuevas aplicaciones de RR. HH. pueden estar disponibles in situ, en Cloud privado, privativo o público, según el nivel de puesta en común y delegación de servicios que quiera lograrse. Serán interoperables para integrarse con los componentes del SIRH ampliado y para impulsar el valor del patrimonio in situ o ya en la nube. Las API (Application Programming Interface) son la clave de esta interoperabilidad y, por ende, de los sistemas híbridos abiertos.

Y, por último, S de Seguridad

La seguridad ha sido siempre una de las principales preocupaciones de los directores de sistemas de información y de recursos humanos. Sin embargo, la transformación digital aumenta unos riesgos respecto de los que la empresa y sus proveedores deben aportar todas las garantías. No en vano, cada uno de los cuatro retos SMAC trae consigo su conjunto de riesgos en materia de seguridad y confidencialidad de los datos. Por eso, cada vez se utiliza más el acrónimo «SMACS» o «SMAC’S «, haciendo hincapié en esta última «S» de Seguridad:

– El componente Social se basa en la aceleración de las relaciones directas y los intercambios de información entre miembros de comunidades, de manera «abierta» y en tiempo real.

– El componente Móvil, con su consiguiente ATAWAD, plantea riesgos en todo momento, lugar y con independencia del dispositivo con el que se realice la conexión, ya sean herramientas profesionales o los cada vez más frecuentes soportes personales (tal y como refleja el acrónimo BYOD).

– El componente Analítico procesa considerables volúmenes de datos desde fuentes que, en ocasiones, resultan especialmente sensibles (objetos conectados) y almacenados en los grandes repositorios de Big Data.

– Y el Cloud, por su parte, pone los datos en «una nube», lo que puede dejar más expuestos los flujos de integración.